Virgen del Carmen. Patrona del Mar y de la Armada.

Nuestra Señora del Carmen también conocida como Santa María del Monte Carmelo.

La Virgen del Carmen, o también conocida como Santa María del Monte Carmelo, es una de las diferentes vertientes de La Virgen María. Monte de Carmelo viene denominado por una ciudad en Israel, llamada Haifa, en la que se ubica este monte. El nombre de esta ciudad, que tanto tiene que ver con Nuestra Señora del Carmen, podría traducirse al español como “jardín”.

 

Actualmente existen, repartidas por todo el ancho del mundo, diferentes órdenes de La Virgen del Carmen. En estas están tanto mujeres como hombres. Pero lo que les une es que su vida gira en torno a esta figura mariana.

 

Virgen del Carmen Patrona del Mar es como se la conoce más en estos distintos lugares: España, Puerto Rico y Costa Rica. Sin embargo, en España también es la Virgen del Carmen Patrona de la Armada Española. Está considerada como reina y patrona de la ciudad de Chile. En esta también es de sus Fuerzas Armadas y de los denominados Carabineros. También se la considera patrona de la Policía Nacional y del Ejército Nacional y de los conductores (de cualquier tipo de vehículo) en Colombia.

 

En Bolivia también está considerada como la patrona de toda la nación y de sus Fuerzas Armadas. En el país de Venezuela es la patrona de todo su ejército y de los conductores (aquí también de cualquier tipo de vehículo). En Perú es llamada la Patrona del Criollismo. Los criollos son todas aquellas personas que son descendientes de la gente de Europa y que ha nacido en un país hispanoamericano. Por lo tanto, el criollismo lo consideramos como toda aquella cultura y tradición que procede de los países hispanoamericanos.

 

En Lima está considerada como la Alcaldesa Perpetua. También, en el momento en el que se realizó, fue la patrona del Ejército de los Andes, el cual estuvo liderado por el general José de San Martín. Este personaje de la historia hispanoamericana fue el gestor de la independencia de los países de Argentina y de Chile.

 

Esta magnífica advocación (se refiere a la dedicación de un lugar religioso, el cual podemos entender como un templo, una iglesia o un altar, a una Virgen o a un Santo y por el cual se mantiene protegido) es la que da el nombre a todas las personas (sea cual sea su procedencia) que han sido nombradas como Carmen, Carmelo o Carmela.

 

El día de celebración de este gran santo radica en la festividad de Nuestra Señora del Carmen, el 16 de julio.

 

Origen de la devoción de la Virgen del Carmen

 

El culto a la veneración a esta Virgen se remonta muchos años atrás cuando un grupo de ermitaños se inspiraron en el profeta Elías. Este fue un profeta hebreo que vivió durante el siglo IX a.C y en la Biblia podemos ver diversas referencias a él en el Antiguo Testamento.

 

Estos ermitaños decidieron dejar de vivir en el núcleo de la población y se retiraron a vivir tranquilamente y según sus pensamientos al Monte Carmelo, el cual estaba y está considerado como el jardín de Israel. Después de las Cruzadas, formaron por toda Europa la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo, también conocidos como las carmelitas.

 

Después de esto fue y ha sido un sitio de devoción religiosa desde la antigüedad. Es nombrada en la Biblia hebrea, en el libro de uno de los profetas llamado como Isaías, como un paraje de una belleza descomunal. Sin embargo, no aparece en ningún momento en el Nuevo Testamento de la Biblia.

 

Esta gran devoción mariana hacia Nuestra Señora del Carmen se fue extendiendo a diferentes países de Europa, entre los que destaca España. Después de aquí se extendió hacia América Latina, entre los que se encuentran Venezuela, Argentina, Puerto Rico, Bolivia, Chile, Perú, Panamá, Colombia, Costa Rica y México.

 

La tradición de la Virgen del Carmen

Según lo que cuenta la historia de las carmelitas, fue el 16 de julio de 1251 cuando la imagen de Nuestra Señora del Carmen se le apareció a San Simón Stock. Este hombre religioso era un superior general de la Orden y fue a él a quien le dio sus hábitos y el escapulario (es una prenda de vestir que forma parte de estos religiosos. Consiste en una pieza de tela, la cual cuelga sobre el pecho y sobre la espalda y en la que también hay practicado un agujero para la cabeza). Estos dos signos que le fueron entregados pasarían posteriormente a ser el principal signo del culto mariano carmelita.

 

Tras esto, la Virgen prometió dar libertad del purgatorio a todas las almas que llevaran puesto este “uniforme” durante toda su vida y fueran dirigidas hacia el cielo el sábado siguiente a su muerte.

 

El purgatorio se define en este tipo de religión como el estado de purificación de las almas de los que han fallecido en el cual purgan todos sus pecados antes de que se les conceda la vida eterna en el cielo.

 

Según Sor Lucía, una monja que fue una de las videntes de Fátima, cuenta que, durante la que fue la última aparición de la Virgen en octubre de 1917, María se apareció con el hábito reconocido como el de las carmelitas y con el escapulario en la mano. También recordó que los que fueran sus verdaderos hijos lo llevarían con reverencia antes de subir al cielo.

 

Este tipo de culto llegó a su máxima potencia cuando en 1587 fue reconocido por el Papa y fue respaldado posteriormente por los pontífices que lo siguieron.

El escapulario

Esta reconocido por la Iglesia católica como un sacramento, es decir, un signo que ayuda a vivir de forma cristiana. No es un amuleto que asegura la salvación, y tampoco comunica las gracias que son propias de los sacramentos. Lo que sí que hace es disponer al amor de Dios.

 

Este tiene tres significados distintos: el amor, la protección maternal de La Virgen del Carmen y el suave yugo de Cristo que la Virgen le ayuda a transportar.

 

El regalo que fue ofrecido por la Virgen comenzó siendo solamente utilizado por los religiosos. Sin embargo, su uso se fue extendiendo entre las personas laicas.

 

El que fue el primer escapulario debe de ser bendecido por la mano de un sacerdote y puesto sobre la persona devota con una oración. En ella se insta a que la persona que lo recibe pida a la Virgen Santísima por sus méritos, también a que lo lleve puesto sin cometer en ningún momento pecado. Este escapulario lo protegerá de todo mal y lo llevará a la vida eterna con el Salvador.

La fiesta de la Virgen del Carmen

Estas fiestas se celebran por toda la Europa cristiana y por toda América Latina. En ellas, cada pueblo conmemora y da las gracias a la Virgen del Carmen por todo lo que hizo y por la salvación eterna. Lo normal durante estas festividades es que el pueblo lo celebre durante varios días (pocos casos hay en que solo sea un día la festividad). En ellas sacan a la figura de la Virgen por las calles mayores, la pasean por todo el pueblo en señal de respeto y luego vuelven a introducirla en la iglesia donde estaba. Muchas veces estas procesiones van acompañadas de bandas de música que tocan las canciones más típicas del folclore cristiano español y latino.

 

También se la puede recibir con pétalos de rosa que puede ser tirados antes de su paso (como señal de respeto y como manto a la Virgen) o durante su paso, como acto de conmemoración y devoción. Las personas que siguen el paso de la Virgen o que esperan en la calle a verla rezan cuando la ven y le dan las gracias. También es típico ver alguna lágrima entre las caras de los más cristianos y devotos.

 

En los diferentes pueblos, a parte de esta procesión, suele ir acompañada de festejos culturales y deportivos.

La devoción en Europa a la virgen del carmen, patrona del mar.

Uno de los países donde esta tradición se encuentra más arraigada es España. Es uno de los sectores que mejor acogió a esta divinidad, pues nombró a la Virgen su máxima protectora. Además, la Marina Española le concedió el título de Patrona. Por esto, en España a la Virgen del Carmen se la conoce como “la estrella de los mares” y también como Virgen del Carmen Patrona del Mar.

 

El primer convento que reza a Nuestra Señora del Carmen apareció entre 1265 y 1269 en la ciudad de Perpiñán (Francia). En aquella época esa ciudad formaba parte de la Península Ibérica y estaba reconocida como parte de la Corona de Aragón.

 

La propagación de esta Virgen fue extremadamente rápida a través de toda la península ibérica y llegó a la ciudad española de Sevilla en 1358. Será desde esta donde se llevará a cabo la creación de la importante Provincia Bética Carmelitana más tarde, en 1499. Será en esta época en la que empezarán a surgir las que serán las primeras comunidades (solo con mujeres) religiosas carmelitas a lo largo de todo el territorio español.

 

En el siglo XVI, Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz introdujeron unas profundas y grandes reformas en el núcleo de la orden, dando origen así a los Carmelitas Descalzos. Esta nueva congregación destacaría por su profunda austeridad y por su separación de la orden matriz. Esta pasó a llamarse Carmelitas Descalzos o Carmelitas de la Antigua Observancia. De todas formas, y a pesar de esta división, ambas congregaciones continuaron a lo largo de los siglos los mismos senderos que marcaba el camino espiritual a lo largo de todo el mundo.

 

Prácticamente todos los pueblos y ciudades que forman parte de la costa española rinden culto religioso a la Virgen del Carmen Patrona de la Armada Española. Organizan procesiones y unas muy vistosas romerías marítimas en las que llevan su imagen cada 16 de julio. Sin embargo, hay otras ciudades españolas, como Zamora, Murcia y Cox (Alicante), que tienen un significativo enraizamiento a esta advocación y forman parte del interior de España, por lo que no están vinculadas con el mar. De todas formas, están consagradas históricamente a esta Virgen.

Italia

Es en la ciudad de Palmi donde se conmemora el 16 de noviembre lo que se conoce como el milagro de la Virgen del Carmen. Los orígenes de este milagro vienen con la aparición de un terremoto el 16 de noviembre de 1894 que asoló esta ciudad italiana. Los 16 días anteriores a esta terrible catástrofe natural se pudo contemplar cómo la estatua de la Virgen del Carmen del Santuario tenía un ligero movimiento en los ojos y su cara cambiaba de color.

 

La que por entonces era la prensa local e incluso la nacional se hicieron cargo del caso hasta que, para finalizar, el 16 de noviembre los seguidores más fieles realizaron una procesión en la que llevaban a cuestas la estatua de la Virgen por las calles de la ciudad. Cuando esta llegó al término de la ciudad, otro terremoto sacudió todo el distrito y la imagen de la Virgen quedó arruinada. También se destruyeron las casas, pero en él solamente hubo 9 víctimas de un total de 15.000 habitantes, ya que prácticamente la ciudad entera estaba en esta procesión.

 

Desde ese entonces, es típico que ese mismo día se celebre una procesión en la que la Virgen del Carmen se lleva a cuestas por las mismas calles por las que pasó en 1894. El ambiente que se respira es de festividad, se lanzan petardos al aire y se ponen puestos para la venta de diversos artículos.

 

El 22 de septiembre de 1895, la Iglesia católica reconoció este hecho y lo oficializó como milagro con el decreto emitido por la Santa Sede. Después de esto la estatua de la Virgen fue coronada el 16 de noviembre de 1896.

 

Sin duda, la Virgen del Carmen tiene seguidores por todo el mundo y es una de las mayores consagraciones cristianas que se celebra a modo de festejo tanto en Europa como en América Latina.

2 Comments

  1. Muy buena información pero valdría la pena tomar en cuenta a toda Latinoamérica en torno a esta devoción máxime como patrona policial.

    1. Lo tendremos en cuenta para la ampliación del artículo, ¡gracias por leernos y por la propuesta!

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